Los motivos que frustran el esperado rally del peso chileno

En lo reciente, la moneda local se ha desalineado de la euforia que reflejan buena parte de sus pares emergentes.

25 noviembre 2020 | El Mercurio Inversiones

Las elecciones en EE.UU., que para los mercados se convirtieron en sinónimo del fin de la guerra comercial, así como la llegada de tres vacunas con altos índices de efectividad, han generado una inflexión en los activos emergentes, de la mano de un dólar global más depreciado. Desde los comicios de hace tres semanas, el billete verde ha caído en torno a -2%. "Esperamos que el dólar continúe depreciándose durante los próximos años", dijo Capital Economics en un reporte.

Esto no está aplicando a la moneda de Chile. En las últimas tres semanas, la divisa estadounidense a nivel local ha subido $17,2, hasta los $772,6. En ese mismo periodo, el cobre, una fuente clave de entrada de dólares al país, subió desde US$3,19 la libra a US$3,32, alcanzando su mayor nivel en casi siete años. Este lunes, sin embargo, el peso chileno fue la segunda moneda más depreciada del mundo después de la lira turca y este martes completó tres días cayendo. Es la tercera moneda que, en ese lapso, más ha caído en el mundo, con una baja de -1,54%.

"Flujos de compra han estado presionando al alza el tipo de cambio en los últimos días. Esto está asociado a la coyuntura política y económica, que reconoce una elevada incertidumbre", dice Sergio Lehmann, economista jefe en Bci. 

"Estamos bajo un escenario externo favorable que debiera implicar un tipo de cambio más bajo", dice Felipe Jaque, economista jefe del Grupo Security. "Si bien tenemos un mejor precio del cobre, una liquidez bastante fuerte a nivel global, en lo local probablemente sigamos viendo una mayor prima por riesgo implícita en el peso, producto de los desarrollos políticos y sociales de cara a 2021", señala. Espera que la paridad cierre el año en $775.

Algunos factores están frustrando el que varios esperaban fuera un rally para el peso chileno similar al de sus pares emergentes. Entre ellos, la posible limitación al nuevo retiro del 10% (o abiertamente su rechazo por parte del Tribunal Constitucional), masivos llamados a apostar por fondos de pensiones de mayor riesgo, y renovada tensión social y política. De acuerdo al promedio de perspectivas de nueve estrategas consultados por El Mercurio Inversiones, el billete verde cerrará el año muy cerca de su actual nivel: $774.

"El peso chileno ha estado desalineado respecto a las monedas emergentes y latinoamericanas", dice Felipe Bravo, gerente de estrategia en Sartor Finance. "Desde los mínimos de la semana pasada, su comportamiento ha sido de los peores junto con Argentina y Turquía, a pesar del fortalecimiento de otras monedas de la región y el repunte en el precio del cobre. El clima político interno puede estar presionando al peso", señala, proyectando un cierre de año en $770.

Este martes, y en medio de la persistencia de protestas en contra del gobierno, diputados de oposición encabezados por Jaime Mulet (FRVS) y Rodrigo González (PPD) presentaron al Congreso una reforma constitucional que busca adelantar las elecciones de Presidente de la República, diputados y senadores, para el próximo 11 de abril del 2021.

"El dólar en las últimas semanas ha estado muy influenciado por el retiro de las AFP y los cambios de fondo que han tenido cada vez mayor impacto en el mercado", dice Sergio Tricio, gerente general de la firma de servicios financieros Ruvix. "Pero, en lo más reciente, nuevas olas de violencia, la discusión parlamentaria por el retiro del 10%, además de intenciones de adelantar las elecciones presidenciales, no han generado precisamente tranquilidad". Espera que el dólar cierre de año en $800. "Seguiremos en un contexto interno de mayor incertidumbre política", afirma.

"Hoy, el flujo es el que manda, y en segundo orden están los fundamentos, como el cobre", dice Felipe Alarcón, economista jefe de EuroAmérica. Alude, así, a los cambios de multifondos impulsados por Felices y Forrados (en lo reciente hacia alternativas de mayor riesgo, lo que implica compra de dólares de las AFP), y, en contraposición, las ventas de billetes verdes desde el ministerio de Hacienda. "Esa es la realidad del mercado chileno", sostiene. Cree que el tipo de cambio cerrará el año en $795.

"Se debería mantener en el rango entre $750 y $800 que trae desde principios de julio", dice Fernando Montalva, estratega en Acciona Capital, quien ve al dólar cerrando el año en $780. "Tenemos dos fuerzas contrapuestas: por un lado hay una suma de noticias positivas a nivel mundial y por otro lado un ambiente de crispación social y política local y mucha incertidumbre sobre el proceso de una nueva constitución. Además, el inversionista local se ha dado cuenta que los portafolios estaban con una sobreponderación en activos locales y ha comenzado un proceso de dolarización de las carteras, lo que le ha puesto un piso al dólar en $750", señala.

Algunos ven el reciente incremento como algo transitorio. "Esta es una semana especial de poca participación de los extranjeros, porque es la semana de Thanskgiving", dice Sergio Godoy, economista jefe en STF Capital. "Ellos han sido la fuerza que ha presionado el dólar hacia abajo. A ello se ha sumado que el tema del segundo retiro se ha enredado", señala, recordando que la perspectiva de venta de dólares de parte de las AFP con un retiro había hecho bajar a la divisa. "Sin embargo, la fuerza vendedora de los extranjeros y el alza del precio del cobre deberían eventualmente prevalecer", asegura. Espera que la paridad cierre el ejercicio en $760.

 

Lo propio proyecta Sergio Lehmann, economista jefe de Bci. "Vemos algún componente transitorio en lo ocurrido. Proyectamos un tipo de cambio en torno a $760 a fin de año, más alineado con sus fundamentos".

Algunos siguen siendo alcistas en el peso. Arturo Curtze, analista senior en Alfredo Cruz y Cía, espera que la moneda nacional tarde o temprano refleje el mejor contexto internacional. "En lo reciente, lo que ocurrió es que había mucha oferta de dólares, de Hacienda, de los extranjeros y por el precio del cobre. Toda esa oferta se restringió un poco, lo que permitió esta recuperación. Ésta tiene un objetivo que fluctúa entre $770 y $780 y, solo si se produce un evento de riesgo, podría superar los $780. Pero luego espero que vaya a buscar niveles de $725 o $730, porque en algún momento la tendencia del tipo de cambio se debe acoplar con la del cobre, que tiene una probabilidad de irse a US$3,50", asegura.

No todos creen que los actuales niveles del metal rojo sean sostenibles. "En mi mirada esto es más especulativo por parte de los Fund Managers", dice Miguel Medell, director para Latinoamérica de la firma española Omega IGF. "China puede tener una demanda sólida, pero su mercado interno no cubre esa necesidad de cobre: su infraestructura industrial es para exportar, pero en el continente europeo y Norteamérica no están las condiciones dadas para esta demanda", dice, advirtiendo de una "burbuja especulativa" en este mercado. Además, "aunque según los expertos faltan al menos seis meses para contar con la vacuna, los economistas piensan que la solución es ahora". Cree que el dólar cerrará 2020 en torno a $800.